viernes, 19 de diciembre de 2014

¡FELIZ NAVIDAD! con nuestro "Desayuno Navideño"

Hola a todos.
Como cada año cuando llegan éstas fechas, la  última reunión del año la utilizamos para celebrar la Navidad con un estupendo desayuno. Éste año no ha sido menos. Hemos disfrutado de productos típicos navideños así como productos de los distintos lugares de procedencia de muchos de nuestros compañeros. Lo hemos pasado estupendamente y os dejamos éstas fotos para ilustrarlo y con ellas os querremos desear ¡Felíz Navidad! y nuestros mejores deseos para el nuevo año 2015.
Un abrazo.





lunes, 24 de noviembre de 2014

Javier Cercas y "El Impostor"

Como anunciamos la semana pasada, el viernes día 21 tuvimos la ocasión de participar en un encuentro con el escritor Javier Cercas, organizado por el Centro Andaluz de las Letras.


Fue una agradable velada en la que nos habló de su última novela "El Impostor" y del resto de su obra.
Para nuestro Club de Lectura su obra tiene bastante interés puesto que todas sus novelas
 hablan de hechos históricos y están enmarcadas dentro de acontecimientos históricos relevantes.
Pudimos comprobar que se trata de una persona muy cercana y un conversador muy ameno, (nos quedamos con ganas de más), además de conocer aspectos de su obra desconocidos hasta ahora y que solo te los puede proporcionar la visión directa del autor.
Nuestra enhorabuena a Javier Cercas por su obra, su humanidad y su cercanía y al Centro Andaluz de las Letras, las gracias  por darnos la oportunidad de participar en eventos como éste. ¡Gracias!

jueves, 20 de noviembre de 2014

Encuentro con Javier Cercas

El próximo viernes día 21 de noviembre asistiremos en el teatro Cánovas de Málaga al encuentro que el escritor Javier Cercas tendrá con los Clubes de Lectura de la provincia.


El encuentro tendrá lugar a las 5.30 de la tarde y saldremos de Fuengirola,  desde Mercacentro a las 4.15 en el autobús que El Centro Andaluz de las Letras a puesto a nuestra disposición.
¡Nos vemos el viernes!

viernes, 7 de noviembre de 2014

Conmemorando la Primera guerra Mundial con recuerdos

Hola a todos
Recientemente hemos querido conmemorar la Primera Guerra Mundial en una de nuestras reuniones semanales aportando algunos de nosotros objetos pertenecientes a ese momento histórico, como casquillos de obuses a los que unas manos expertas le dieron un concienzudo tallado para convertirlos en jarrones para flores, postales que los soldados enviaban desde el frente a sus novias, a sus familias o a sus madrinas de guerra, una bayoneta, el casco de un soldado alemán, diversas medallas al mérito en la batalla tanto alemanas como francesas, un kit de supervivencia, fotografías de la época, etc.
Además acompañamos el conjunto con algunos libros y películas sobre la guerra.
He aquí unas fotos de los mismos.



La música y la Primera guerra Mundial

Hola a todos.
En nuestra reunión semanal de ayer miércoles tuvimos la ocasión de asistir a la exposición de nuestro compañero Rafael Reina sobre la música y la Primera Guerra Mundial.
La música proporciona diversión y descanso, es necesaria en la guerra y en los tiempos de paz, produce efectos religiosos y morales; tranquiliza las mentes, ennoblece el carácter. La música nos proporciona placer, nos deleita y estimula nuestras emociones.
En tiempos de guerra todo ello se acrecienta. Puede ser una válvula de escape tanto para los civiles como para los soldados.
Vamos a ocuparnos de algunas de las canciones que surgieron a raíz de la Primera Guerra Mundial; canciones que se hicieron muy populares entre las tropas y la población civil –la mayoría de las cuales nada (o poco) tenían que ver con la música militar– y cuyos temas hablaban de la nostalgia, la familia, el hogar, la novia que uno había dejado, su pueblo…
Comenzamos así con una canción francesa que se estrenó poco antes de estallar la guerra europea: Quand Madelon (1914, letra de Louis Bousquet y música de Camille Robert). Quand Madelon describe cómo coqueteaban los soldados con una joven camarera y fue  un gran éxito de Charles-Joseph Pasquier, conocido como Bach y que fue uno de tantos “cómicos troupiers” que actuaban por diversas ciudades y que al comenzar la guerra pasaron a hacerlo ante los soldados. La escuchamos en una grabación suya de 1919 en este vídeo con imágenes de la guerra y de Bach .

Muchas de estas canciones eran melodías populares que los soldados llevaban en su equipaje emocional. Tipperary es un municipio irlandés que en la actualidad cuenta con unos cinco mil habitantes. Jack Judge, un cantante de Music-hall originario de dicha localidad, compuso en 1912, junto con Harry Williams y como homenaje a la misma, It’s A Long Way To Tipperary (Es un largo camino hasta Tipperary).- Al estallar la guerra el Séptimo Batallón del Regimiento Connaught Rangers del Ejército Británico –formado sobre todo por irlandeses y estrechamente ligado a Tipperary, donde parte del regimiento estuvo acuartelado entre 1908 y 1910– la tomó como una especie de himno y la popularizó hasta el punto que otras unidades del ejército británico hicieron lo mismo. Ello fue posible, en parte, al corresponsal del Daily Mail, George Curnock, que habló de ello en el diario. Sucedía esto en agosto de 1914 y en noviembre del mismo año la canción era grabada por el tenor John Mc Cormack, llegando así a todo el mundo y convirtiéndose en una de las canciones más populares de la época (posiblemente porque no era una típica canción de guerra). Escuchemos la versión de Mc Cormack.

La guerra avanzaba y mostraba ser la más brutal y mortífera de cuantas habían tenido lugar a lo largo de la historia. Los desastres de la guerra hacían mella, cada día más, entre los soldados y la población civil. Una de las batallas más sangrientas y de mayor duración (julio-noviembre de 1916) fue la del Somme (Francia), en la que las tropas anglo-francesas derrotaron a las alemanas tras sufrir el ejército británico una de sus mayores pérdidas de hombres. Solo el primer día, el 1 de julio, este tuvo que contabilizar nada menos que 57.740 bajas (19.240 de ellas mortales).
En este contexto, Dòmhnall Ruadh Chorùna, un soldado escocés que combatía en el ejército británico compuso en el mismo frente de batalla, para su novia, una de las canciones más populares en gaélico escocés: An Eala Bhàn (El cisne blanco), una canción de amor en la que le dice que no deja de pensar en ella a pesar de la brutalidad del momento (“Estoy cegado por el humo, / mis oídos están ensordecidos  por el rugir de los cañones”). Dòmhnall Ruadh Chorùna –también conocido como Donald MacDonald– resultó malherido en la batalla del Somme, pero sobrevivió a la guerra. La versión que incluimos corre a cargo de Julie Fowlis, intérprete de música celta originaria de Escocia que canta principalmente en gaélico escocés.

El horror de la guerra acrecentó el antimilitarismo, activo desde el inicio de la conflagración incluso en países que, en un principio, no participaban en ella, como es el caso de Estados Unidos. Aquí –y en Gran Bretaña y Australia, que ya estaban en guerra– se hizo muy popular la canción I Didn’t Raise My Son to be a Soldier (No crié a mi hijo para ser un soldado): “No crié a mi chico para ser soldado, / lo traje al mundo para mi orgullo y alegría. / ¿Quién es nadie para ponerle un fusil al hombro / para disparar contra el querido hijo de otra madre? /  No habrían guerras hoy en día / si todas las madres dijesen: / Yo no crié a mi chico para ser soldado.

 I Didn’t Raise My Son to be a Soldier sonó de nuevo con fuerza entre los movimientos de oposición a la guerra del Vietnam en Estados Unidos. Compuesta por Al Piantadosi (música) y Alfred Bryan (letra), fue grabada por los Peerless Quartet a finales de 1914. Esta es su versión.


Hubo, naturalmente, infinidad de melodías –marchas, himnos– que, ante todo, enaltecían el ánimo. Algunas de ellas fueron compuestas por músicos militares. Es el caso de la conocida Marcha del coronel Bogey, famosa por ser parte de la banda sonora de El puente sobre el río Kwai. Se compuso en 1914 por el entonces teniente F. J. Ricketts (bajo el seudónimo de Kenneth J. Alford), director de banda del ejército británico. Vamos con la versión original .

Otra marcha patriótica de gran ascendencia entre los soldados y la población civil rusa es El adiós de Slavianka ( Slavianka significa ‘mujer eslava’).- Aunque escrita con anterioridad al inicio de la guerra, en 1912, por el compositor Vasily Agapkin (militar director de orquesta) en honor a las mujeres búlgaras cuyos maridos partieron al frente en la Primera Guerra de los Balcanes, fue durante el conflicto cuando alcanzó enorme notoriedad al ser la canción con que los soldados rusos solían despedirse de los suyos para marchar al frente. En el siguiente vídeo –subtitulado al español– es interpretada por los cantantes rusos Zara y Dmitri  Pevzov.

Las marchas de las potencias centrales presentaban un carácter mucho más marcial. Prueba de ello es esta Die blauen Dragoner, marcha compuesta por Hans Hertel (música) y G.W. Harmssen (letra) en los momentos inciales de la contienda para el  regimiento “dragones azules” del ejército alemán, que posteriormente sería utilizada y popularizada por las SS. “Los dragones azules cabalgan. / (…) las bandas tocan / marchas con fanfarrias / cuyo sonido sube hasta las pálidas colinas”.


Ahora un tema del último país que entró en la guerra, Estados Unidos. Lo hicieron en abril de 1917 y su intervención resultó decisiva. Una de las melodías más populares de aquel año fue Over here, over there, canción de propaganda pensada para animar a los jóvenes estadounidenses a alistarse en el ejército y luchar contra el “Hun” (el Huno), como despectivamente llamaban a los alemanes.
Fue compuesta por George M. Cohan, actor, cantante, bailarín, autor, compositor, productor, empresario teatral, director y coreógrafo conocido como ‘El amo de Broadway’. En el vídeo que sigue escuchamos a Nora Bayes, popular cantante y actriz de la década de 1930, en la versión original de 1917.
La canción fue un éxito y en 1936 Roosevelt condecoró a Cohan con la Medalla de Oro del Congreso. La canción se utilizó también durante la Segunda Guerra Mundial.

La Varshavianka ( La varsoviana) es una canción revolucionaria de polacos contra el imperio zarista ruso  que luego tomaron los bolcheviques. Compuesta en 1883 por el poeta polaco Waclaw Swiecki .-En España los anarquistas se apropiaron del himno y lo llamaron A las barricadas.

Lili Marleen es una famosa canción alemana cuya música fue escrita en 1937 por el compositor Norbert Schulze sobre un poema que un soldado llamado Hans Leip había escrito en 1915 durante la 1ª GM. La canción estrenada en 1939 adquirió una tremenda popularidad durante la 2ªGM, transformándose, según los países, en marcha militar, canción deportiva militar o simplemente en cántico de cuartel.

El centenario de esta catástrofe bélica me ha recordado una canción, un tango, que se escuchaba con frecuencia en la radio española hace cinco o seis décadas. Hay que señalar que los textos de algunos tangos tienen una originalidad y una expresividad únicas; muchas veces no se puede decir más con menos palabras.
El tango en cuestión se titula "Silencio" y lo canta magistralmente, Carlos Gardel.-


Y para terminar, una canción de esta época, y que además se hace referncia a ella en el libro. Se trata de Downhearrted Blues interpretad por la cálida y sugerente voz de Bessie Smith.

Nuestro agradecimiento y felicitaciones a Rafael Reina.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Más sobre la Primera Guerra Mundial

Al estallar la Primera Guerra Mundial, los territorios de lo que hoy serían la República Checa y Eslovaquia —Checoslovaquia hasta 1992— formaban parte del Imperio austrohúngaro, pero su pertenencia se debía más a cuestiones políticas que al sentimiento de identidad con los Habsburgo. De hecho, tenían más afinidad con el Imperio ruso al que muchos checos y eslovacos habían emigrado. Ya sea por demostrar su lealtad a su nueva patria o por el temor a ser encarcelados por considerarlos una quinta columna, estos emigrantes solicitaron formar su propia unidad de combate y luchar junto al ejército ruso. A su vez, el ejército astrohúngaro reclutó a checos y eslovacos para sus filas pero éstos aprovecharon los primeros enfrentamientos para rendirse ante sus hermanos que luchaban a las órdenes del zar Nicolás II. Lo que a ojos de las Potencias Centrales era una vulgar traición, a ojos de los desertores era una ocasión para debilitar a los Habsburgo y, de esta forma, colaborar en la victoria de los Aliados para conseguir su ansiada independencia y constituirse en un país. Los austríacos respondieron con una brutal represión que aumentó el sentimiento nacionalista de checos y eslovacos. A los desertores, inicialmente encarcelados en Siberia, se les permitió unirse a sus hermanos que ya luchaban con los rusos para formar la llamada Legión Checoslovaca —en 1917 llegaron a los 60.000 miembros—. Todo iba a cambiar en un abrir y cerrar de ojos… estalló la Revolución rusa.


Un invierno especialmente duro, la hambruna provocada en parte por los recursos destinados a la guerra y el hastío por un conflicto bélico del que sólo llegaban noticias de derrota tras derrota, provocaron un estallido social que llevó a la abdicación del zar Nicolás II. Alemania, consciente de la inestabilidad interior rusa, echó más leña al fuego facilitando la llegada de Lenin a Moscú, exiliado en Suiza. Al frente de los bolcheviques, Lenin consiguió llegar al poder en noviembre de 1917 e inició las conversaciones con las Potencias Centrales para sacar a Rusia de la guerra. Con la sartén por el mango y mientras duraron las conversaciones de paz, Alemania lanzó una gran ofensiva en el frente oriental, los únicos que le hicieron frente fueron los miembros de la Legión Checoslovaca. En marzo de 1918, con la firma del Tratado de Brest-Vitovsk, Rusia abandonaba la contienda y la Legión Checoslovaca se encontraba en tierra de nadie y sin un país por el que luchar. Su única opción era salir de Rusia para unirse a los Aliados en el frente occidental, pero tanto la frontera terrestre como el Báltico estaban controlados por los alemanes… sólo podían salir de Rusia por un puerto del Pacífico. Los 60.000 miembros de la Legión Checoslovaca iniciaron un largo viaje de 9.000 kilómetros hasta Vladivostok, donde embarcarían para atravesar el Pacífico, llegar hasta los EEUU y desde allí a Francia para seguir luchando. La única opción de traslado posible era el Transiberiano.
La reciente neutralidad rusa y los acuerdos firmados entre los bolcheviques y la Legión, permitieron a ésta iniciar el viaje con los únicos contratiempos propios del traslado de un contingente tan numeroso y todo el armamento que les acompañaba. Esta relativa tranquilidad no iba a durar mucho… Rusia volvió a tambalearse con una guerra civil que enfrentó al Ejército Rojobolcheviques— y al Ejército Blancocontrarrevolucionarios—. Además, los austrohúngaros reclamaban la entrega de los miembros de la Legión para fusilarlos por traidores. El miedo a que las Potencias Centrales rompiesen el tratado de paz y la necesidad de las armas que transportaba la Legión, llevaron al Ejército Rojo a asaltar el convoy. Inesperadamente, las fuerzas checoslovacas derrotaron a los bolcheviques. Conscientes de su nueva situación —en tierra hostil y solos—, trataron de asegurar su vía de escape: la línea férrea. Montaron piezas de artillería en los vagones y fueron avanzando hacia Vladivostok manteniendo el control del Transiberiano. En su esfuerzo por asegurar su camino, tomaron un tren que, para sorpresa de todos, transportaba el oro de la reserva imperial.



Terminada la Primera Guerra Mundial, comenzaron a llegar noticias a Occidente de un “ejército sin país” que trataba de salir de Rusia. Los Aliados, tan altruistas y misericordiosos, decidieron ayudarles a salir de aquella ratonera enviando tropas a Vladivostok para embarcarlos, pero la realidad de aquella misión de rescate era bien distinta: la Legión iba a ser utilizada para frenar a los bolcheviques y su revolución comunista apoyando al Ejército Blanco. Thomas Masaryk —el futuro presidente de la república de Checoslovaquia— trató de sacar provecho del sacrificio de sus compatriotas y negoció con los Aliados la independencia de sus territorios y la creación de un nuevo Estado… nacía Checoslovaquia. Con el control del Transiberiano y los territorios circundantes, los Aliados desembarcaron en Vladivostok para asegurar la ciudad y mantenerla hasta que llegase la Legión.





 Y como tantas otras veces, todo volvería a cambiar… el avance sin tregua del Ejército Rojo amenazaba con dejar atrapados a los errantes. Así que, utilizaron el oro capturado para negociar con los bolcheviques su evacuación. En 1920, todos los supervivientes de la Legión Checoslovaca —unos 40.000— habían regresado a su patria, un país que no existía cuando se embarcaron en aquella aventura. Y aquí termina la historia de este ejército sin país… casi. Se cree que de los ocho vagones capturados con oro, los checoslovacos sólo entregaron el que había en siete de ellos. El oro procedente del octavo vagón llegó hasta Checoslovaquia y sirvió para crear Legiobanka (Banco de la Legión).

domingo, 2 de noviembre de 2014

PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Hola a todos.
Como sabéis, el tema que ocupa ahora nuestras lecturas es la Primera Guerra Mundial. Pues bien, nuestra compañera Chantal Epin, francesa de origen ha querido contribuir a la conmemoración de éste acontecimiento y como recuerdo a sus abuelos que participaron en él con un Power Point que ha elaborado ella misma.
Ya hemos tenido la oportunidad de visionarlo en nuestras reuniones y puedo asegurar que merece la pena dedicarle unos minutos de nuestro tiempo pues está muy bien documentado y realizado con una gran sensibilidad, y por eso queremos compartirlo con todos nuestros seguidores.


Nuestra enhorabuena a  Chantal. ¡Gracias!

jueves, 18 de septiembre de 2014

Fallece José María García Marín

Hola a todos.
Ha fallecido el escritor de novela histórica José María García Marín. Desde aquí el Club de Lectura se suma al dolor de sus seres queridos y amigos y transmite a la familia nuestro más sentido pésame por su pérdida.
Tuvimos la ocasión de conocerlo personalmente en el Certamen de Novela histórica "Ciudad de Úbeda" en la edición de 2013 y después, en noviembre de ese mismo año  nos visitó en el Club de Lectura para hablarnos entre otras cosas de lo que era para él la novela histórica y de sus novelas.
Un magnífico escritor y una gran persona. Valgan éstas palabras como homenaje.
Gracias por haber estado ahí y dejar el legado que has dejado.



martes, 12 de agosto de 2014

Comienzo de reuniones en septiembre

Hola a todos.
Ya estoy de vuelta en el trabajo. Bueno, en realidad estoy de vuelta desde el pasado día 1 de agosto. Se acabaron las vacaciones.Estoy planteando el nuevo curso y os aviso de que las reuniones de nuestro Club de Lectura empezarán el próximo 10 de septiembre a las 10 de la mañana. Os espero a todos. Disfrutad del resto del verano. Un saludo.

lunes, 21 de julio de 2014

Estalla la gran ilusión

Hola a todos.
Para ir abriendo boca (algunos) o para ampliar conocimientos (otros), aquí os dejo un enlace a un artículo sobre la Primera Guerra Mundial, que también ha sido llamada en la literatura "La gran ilusión",  que se publicó recientemente en la prensa y que nuestra amiga Elvira colgó en su día en el grupo de Facebook. Me parece muy interesante.
¡Que lo disfrutéis!.

http://www.elmundo.es/la-aventura-de-la-historia/2014/06/27/53ad37f3ca474123668b4584.html

viernes, 18 de julio de 2014

Guía de lectura" Primera Guerra Mundial"

Hola a todos.
Aquí o dejo, como prometí, una guía de lectura que contiene algo de literatura y cine que, como consecuencia de la gran guerra, se ha ido generando a lo largo del tiempo. Espero que la disfrutéis. ¡FELIZ VERANO!



“LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL”
GUÍA DE LECTURA

Novelas clásicas

-         Los cuatro jinetes del Apocalipsis. Vicente Blasco Ibañez. Ed. Alianza, 2014.
-         La calavera del sultán Makawa. Rudolf Frank. Ed. Ediciones del viento, 2013.
-         Sin novedad en el frente. Erich María Remarque. Ed. Edhasa, 2009.
-         Adios a las armas. Ernest Hemingway. Ed. Lumen, 2013.
-         Senderos de gloria. Humphrey Cobb.
-         El miedo. Gabriel Chevalier. Ed. Acantilado, 2009.
-         Tempestades de acero. Ernst Jünger.
-         Adios a todo eso. Robert Graves.
-         Los siete pilares de la sabiduría. T. E. Lawrence. Ed. Zeta, 2007.
-         Viaje al fin de la noche. Louis Ferdinande Celine.
-         Las aventuras del buen soldado Svejk. Varoslav Hasek. Ed. Galaxia Gutemberg, 2013.
-         Johnny cogió su fusil. Dalton Trumbo. Ed. El Aleph, 2005.

Estudios sobre la guerra

-         1914-1918. Historia de la Primera Guerra Mundial. David Stevenson. Ed. Debate, 2013.
-         1914. De la paz a la guerra. Margaret McMillan. Ed. Turner, 2013.
-         La grande guerra y la memoria moderna. Paul Fussell. Ed. Turner, 2003.
-         La Primera Guerra Mundial. Martin Gilbert. Ed. La esfera de los libros, 2011.
-         Europa contra Europa. 1914-1945. Julián Casanova. Ed. Crítica, 2011.

-         1914, el año de la catástrofe. Max Hastings. Ed. Crítica, 2013.
-         Sonámbulos. Como Europa fue a la guerra en 1914. Christopher Clark. Ed. Galaxia Gutemberg, 2013.
-         La gran Guerra. John H. Morrow. Ed. Edhasa.
-         La primera guerra mundial. Michael Howard. Ed. Crítica 2012/ Planeta 2014.
-         La primera guerra mundial. Hew Strachan. Ed. Crítica 2004.
-         Los cañones de Agosto. Bárbara Tuchman. Ed. RBA, 2012.
-         La Gran Guerra. Marc Ferro. Ed. Alianza.
-         La gran guerra. Joe Sacco. Ed. Mondadori, 2014.
-         La Primera Guerra Mundial contada para excepticos. Juan Eslava Galán.
-         La batalla de Verdún. Georges Blond.
-         La batalla del Somme. Martin Gilbert.
-         Memorias de un oficial de infantería. Siegfried Sassoon. Ed. Base, 2007.
-         La gran guerra. 1914-18. Peter Hart. Ed. Crítica, 2014.

Novelas recientes

-         14. Jean Echenov. Ed. Anagrama, 2013.
-         La caída de los gigantes. The Century, 1). Ken Follet. Ed. De bolsillo, 2012.
-         Nos vemos allá arriba. Pierre Lemaitre. Premio Goncourt 2013. Ed. Salamandra, 2014.
-         Vidas rotas. Bénedicte des Mazery.Ed.Alianza, 2014.
-         Los campos del honor. (Clásico reeditado) Jean Rouand. Ed. Anagrama, 2014.
-         De Paris a Monastir. (Clásico reeditado) Agustí Calvet “Gaziel”. Ed. Libros del Asteroide, 2014.
-         Diario de un estudiante. París 1914.lásico reeditado) Agustí Calvet “Gaziel”. Ed. Diéresis, 2014.
-         En un rincón tranquilo. Edward von Keyserling. Ed. Nocturna Ediciones, 2013.
-         Quedaos en la trinchera y luego corred. Jöhn Boyne. Ed. Nube de tinta, 2013.
-         El fuego. Diario de una escuadra. Henri Barbusse. Ed. Montesinos, 2010.
-         El final del desfile. Ford Madox Ford. Ed. Lumen, 2009.
-         Estallidos y bombardeos. Wyndham Lewis.  Ed. Impedimenta, 2008.
-         Las trincheras del odio. Anne Perry. Ed. Zeta Bolsillo, 2012.
-         El yugo de la guerra. Leonid Andréyev. Ed. Berenice, 2013
-         Querido, quería contarte. Louisa Young. Ed. Suma, 2013.
-         La canción del cielo. Sebastian Faulks. Ed. Seix  Barral, 2009.

Películas sobre la Primera Guerra Mundial

-         “Adios a las armas”. 1957. EEUU.
-         “Armas al hombro”. 1918. Charles Chaplin. EEUU.
-         “El batallón perdido”. 2001. EEUU.
-         “Beneath Hill 60”. 2010. Australia.
-         “Capitan  Conan". 1996. Francia.
-         “Deathwatch”. 2002. Reino Unido.
-         “El Barón Rojo”. 1971 y 2008. EEUU y Alemania respectivamente.
-         “El pabellón de los oficiales”. 2001. Francia.
-         “En el amor y en la guerra”. 1997. EEUU.
-         “Feliz Navidad”. 2005. Francia.
-         “Forbidden Ground”. 2013. Australia.
-         “Gallipoli”. 1981. Australia.
-         “Hombres contra la guerra”. 1970. Italia.
-         “Jinetes de leyenda”. 1987. Australia.
-         “Johnny  cogió su fusil”. 1971. EEUU.
-         “La batalla de Passchendaele”. 2008. Canadá.
-         “La gran guerra”. 1959. Italia.
-         “La gran ilusión”. 1937. Francia.
-         “La  trinchera”. 1999. Reino Unido.
-         “Lawrence de Arabia”. 1962. Reino Unido.
-         “Mata-Hari, agente H-21”. 1964. Francia.
-         “Senderos de gloria”. 1957. EEUU.
-         “Sin novedad en el frente”. 1930. EEUU.
-         “War Horse (Caballo de batalla)”. 2011. EEUU.

-         "Zeppelin”. 1971. Reino Unido.

jueves, 12 de junio de 2014

Comida final de curso

Hola a todos.
Se acerca el final del curso y por lo tanto de nuestras reuniones semanales. Ya sabéis que durante los meses de julio y agosto hacemos un descanso para volver a retomarlas en septiembre.
Como ya viene siendo habitual, los miembros del club de lectura nos reuniremos a comer para despedir el curso.
Este año la comida será el día 27 de junio en el restaurante "La Solera" . Los que no habéis venido a las últimas reuniones y tenéis previsto asistir, podéis poneros en contacto con la compañera Chantal que es quien lo está organizando, o conmigo en la biblioteca.
Esperamos veros a todos por allí.
(No obstante las reuniones continuarán hasta el día de la comida).

La mayoría de Alfonso XII

Hola a todos.
Seguimos con la publicación de trabajos. Esta vez le toca el turno a nuestra compañera Lola Romero. Lo transcribo literalmente y aprovecho para darle las gracias a Lola.


MAYORIA DE EDAD DE ALFONSO XII
Alfonso nació en el Palacio Real de Madrid el 28 de noviembre de 1857.Hijo de la reina Isabel II y Francisco de Asís
Alfonso, que recibió el título de príncipe de Asturias tras su nacimiento, tenía cuatro hermanas: la infanta Isabel, condesa de Girgenti (1851-1931), la infanta María del Pilar (1861-1879), la infanta María de la Paz, princesa de Baviera (1862-1946) y la infanta María Eulalia, duquesa de Galliera (1864-1958).
Entre los preceptores del joven príncipe Alfonso se hallaban José Isidro Osorio y Silva-Bazán y el arzobispo de Burgos, este último elegido por la propia reina Isabel tras consultar con el papa Pío IX.
Derrocamiento de la monarquía isabelina y educación
En 1868, siendo aún un niño, su madre fue destronada por la Revolución de 1868 conocida como La Gloriosa. La Familia Real se instaló por separado en París. La salida a Europa del joven príncipe, supuso una experiencia inestimable, al encontrarse así con otros sistemas políticos como el francés, el austríaco o el británico. De hecho, Alfonso fue el primer príncipe de Asturias que se formó en centros educativos y militares extranjeros.
Alfonso XII estudio en diferentes Academias de Paris, Ginebra, Viena e Inglaterra.
De la correspondencia de Alfonso con su madre la Reina durante todas sus estancias en los distintos colegios y academias, se pone de manifiesto la relativa estrechez económica en que se movía la familia.
Alfonso XII de España
El 25 de junio de 1870, su madre, la reina, renuncia a sus derechos dinásticos en un documento firmado en París, a favor de su hijo Alfonso. Cuatro años más tarde, el 1 de diciembre de 1874, Alfonso hizo público el Manifiesto de Sandhurst, presentándose a los españoles como un príncipe católico, español, constitucionalista, liberal, y deseoso de servir a la nación.
El 29 de diciembre de 1874 se produjo la Restauración de la monarquía al pronunciarse el general Martínez-Campos en Sagunto, (Valencia) a favor del acceso al trono del príncipe Alfonso. En aquel momento, el Jefe del Estado era el general Serrano, impuesto a raíz del golpe de Estado del general Pavía que había supuesto la caída de la inestable Primera República. El Jefe del Gobierno provisional era Práxedes Mateo Sagasta. En enero de 1875 llegó a España y fue proclamado Rey ante las Cortes Españolas.
Su reinado consistió principalmente en consolidar la monarquía y la estabilidad institucional, reparando los daños que las luchas internas de los años del llamado Sexenio Revolucionario habían dejado tras de sí, ganándose el apodo de «el Pacificador». Se aprobó la nueva Constitución de 1876 y durante ese mismo año finalizó la guerra carlista, dirigida por el pretendiente Carlos VII (el propio monarca hizo acto de presencia y acudió al campo de batalla para presenciar su final). Los fueros vascos y navarros fueron reducidos y se logró que cesaran, de forma transitoria, las hostilidades en Cuba con la firma de la Paz de Zanjón.
Alfonso XII realizó en el año 1883 una visita oficial a Bélgica, Austria, Alemania y Francia. En Alemania aceptó el nombramiento como coronel honorario de un regimiento de la guarnición de Alsacia, territorio conquistado por los alemanes y cuya soberanía reclamaba Francia. Este hecho dio lugar a un recibimiento hostil al monarca español por parte del pueblo de París durante su visita oficial a ese país.
Alemania trató de ocupar las Islas Carolinas, en aquel momento bajo dominio español, provocando un incidente entre los dos países que se saldó a favor de España con la firma de un acuerdo hispanoalemán en 1885.
Ese mismo año se desató una epidemia de cólera en Valencia que se fue extendiendo hacia el interior del país. Cuando la enfermedad llegó a Aranjuez, el monarca expresó su deseo de visitar a los afectados, a lo que el Gobierno de Cánovas del Castillo se negó por el peligro que ello entrañaba. El rey partió entonces sin previo aviso hacia la ciudad y ordenó que se abriera el Palacio Real para alojar a las tropas de la guarnición. Una vez allí, consoló a los enfermos y les repartió ayudas. Cuando el Gobierno conoció el viaje del soberano, envió al Ministro de Gracia y Justicia, al Capitán General y al Gobernador Civil para que le llevasen de vuelta a Madrid.
Cuando llegó, el pueblo, enterado del gesto del rey, le recibió con vítores y, retirando a los caballos, condujo al carruaje hasta el Palacio Real.
Poco tiempo después, el 25 de noviembre, Alfonso XII murió de tuberculosis en el Palacio de El Pardo, en Madrid.
Matrimonios e hijos
Alfonso XII se casó dos veces; con su prima María de las Mercedes de Orleans, hija de los duques de Montpensier, contrajo matrimonio el 23 de enero de 1878; desgraciadamente, la Reina murió de tifus cinco meses después, y en segundas nupcias el rey se casó con María Cristina de Habsburgo-Lorena (29 de noviembre de 1879), prima segunda del emperador Francisco José I de Austria. Tuvo tres hijos fruto de su segundo matrimonio:
 María de las Mercedes (1880–1904), infanta de España y princesa de Asturias.
 María Teresa (1882–1912), infanta de España.
 Alfonso XIII (1886–1941), rey de España desde su nacimiento, pues éste se produjo después de la muerte de su padre.
Además de su prole legítima, Alfonso XII dejó al menos dos hijos ilegítimos con la contralto Elena Sanz:
 Alfonso (1880-1970)
 Fernando (1881-1922)
 La viuda de Alfonso XII, María Cristina fue regente de España hasta la mayoría de edad de su hijo Alfonso XIII, en 1902.
El sistema canovista. La Constitución de 1876 y el turno de partidos
El sistema político de la Restauración está absolutamente ligado a la figura de Antonio Cánovas del Castillo. Antiguo ministro de la Unión Liberal, su pensamiento político fue reaccionario y antidemocrático, siempre fue contrario al sufragio universal. Sin embargo, fue un político pragmático y realista que buscó el consenso entre las fuerzas liberales en las que se cimentó el
régimen de la Restauración. Tras ser el artícife de la vuelta al trono de los Borbones y configurarse como la gran figura política del nuevo régimen, fue asesinado en 1897 por el anarquista Angiolillo.
Cánovas era partidario de mantener a los Borbones y el viejo sistema liberal antidemocrático basado en el sufragio censitario. Defendía la idea moderada de la soberanía compartida de Rey y Cortes, en un punto intermedio entre el Antiguo Régimen y monarquía democrática de 1869.
Sin embargo, era consciente de que era necesario renovar el agotado programa de los moderados. Estas eran las novedades que propuso:
 Alfonso XII debía reemplazar a la impopular Isabel II. Cánovas consiguió que la reina renunciara a sus derechos al trono en 1870.
 Había que terminar con las continuas intervenciones del Ejército, fuente continua de inestabilidad política.
 Había que crear un sistema bipartidista basado en dos partidos burgueses que pacíficamente se fueran turnando en el poder. Estos dos partidos serían el que él creo, el Partido Conservador, que debía sustituir al agotado partido Moderado, y el Partido Liberal, dirigido por el antiguo progresista Práxedes Mateo Sagasta, que sería el heredero de los ideales de 1869 adaptados a los límites del sistema canovista.
La Constitución de 1876
El régimen de la Restauración se dotó de una nueva constitución que, en lo fundamental, es heredera de la moderada de 1845. Se reunieron unas Cortes constituyentes con mayoría canovista. En ellas se debatió y aprobó un anteproyecto redactado por Alonso Martínez, aunque su verdadero inspirador fue el propio Canovas del Castillo.
Principales rasgos de la Constitución:
 Soberanía compartida Cortes con el Rey. Lo que significaba la negación de la idea de soberanía nacional.
 Cortes Bicamerales:
o Congreso elegido
o Senado en el que se representan las clases poderosas del país:
 senadores “de derecho propio”: Grandes de España y jerarquías eclesiásticas y militares
 senadores “vitalicios”, nombrados por el rey
 senadores elegidos por sufragio
. EL TURNO DE PARTIDOS• El denominado turnismo se basó en la alternancia pacífica de los partidos en el poder. El partido conservador estaba dirigido por Antonio Cánovas del Castillo. El partido liberal estaba dirigido por Mateo Sagasta.
.
• Ambos partidos coincidían en la defensa de la monarquía y la constitución y debían alternarse de forma pacífica en el poder mediante elecciones.
Pero, ¿cómo era realmente el turno de partidos?• Las elecciones estaban manipuladas y amañadas utilizando trampas electorales como el pucherazo.
Los caciques, individuos de poder económico y político en el ámbito local, ejercían presión sobre los electores para indicar a quien se debía votar.

Tratado de Paris.

Hola a todos.
Como ya anuncié hace unos días, vamos a ir publicando los trabajos que los miembros del club de lectura han ido desarrollando y exponiendo en las reuniones. Hoy le toca el turno al "Tratado de París", realizado por la compañera Elvira Parejo. Lo transcribo literalmente.

TRATADO DE PARÍS

             La crisis de 1898 representó un giro importante en la política colonial española. Hasta esa fecha, España mantuvo los últimos restos de su primer Imperio colonial de ultramar en América y el Pacífico, y desde esa fecha reorientó sus intereses coloniales hacia la construcción de un segundo Imperio colonial en África con el establecimiento y consolidación de su soberanía en los territorios de Guinea Ecuatorial, Sahara Occidental, Ifni y la zona norte de Marruecos, que mantuvo hasta los años de la descolonización a mediados del siglo XX. La crisis del 98 tuvo amplias consecuencias y repercusiones en la acción española en África. La presencia de España en el continente vecino tenía entonces una tradición de siglos, ya que sus inicios se remontan a finales del siglo XV, pero se reactivó y se intensificó desde comienzos del siglo XX, tras la derrota y la pérdida de las últimas colonias ultramarinas españolas: Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Micronesia.

          El Tratado de París de 1898 se considera como el punto final del imperio español de ultramar y el principio del período de poder colonial de los Estados Unidos.
         La guerra hispano-estadounidense había tenido un desenlace rápido y previsible, debido a la superioridad armamentística estadounidense. A finales de julio de 1.898, y todavía en plena guerra, España comienza a negociar el fin de las hostilidades mediante el embajador francés en Washington, Jules Cambon.
         España temía que el conflicto se trasladara al otro lado del Atlántico y se pusieran en peligro las islas Canarias, las islas Baleares y las demás posesiones africanas en el norte de África y Guinea Ecuatorial.

NEGOCIACIONES
             Los miembros de la delegación estadounidense eran: William R. DayWilliam P. FryeCushman Kellogg DavisGeorge Gray y Whitelaw Reid. Curiosamente, y en contra de las más elementales normas democráticas, la delegación contaba con tres senadores (quienes lógicamente habrían de votar más tarde a favor de la ratificación de sus propias propuestas).
            La delegación española contaba con los siguientes diplomáticos: Eugenio Montero RíosBuenaventura de AbarzuzaJosé de GarnicaWenceslao Ramírez de Villa-UrrutiaRafael Cerero, además del citado diplomático francés, Jules Cambon.
           Las negociaciones se llevaron a cabo en el Ministerio de Asuntos Exteriores en París. Durante la primera sesión, el 1 de octubre de 1898, los españoles pidieron que antes de ponerse oficialmente en marcha las conversaciones, se devolviera la ciudad de Manila al gobierno español, ya que había sido capturada por los estadounidenses horas después de la firma del protocolo de paz en Washington. Los norteamericanos se negaron a considerar esta circunstancia.
            Durante casi un mes, las negociaciones giraron en torno a Cuba. Los dirigentes de EE.UU. temían que tras la larga campaña propagandística llevada a cabo en los medios de comunicación de EE.UU., la opinión pública se volviera en su contra si hubieran pretendido anexionarse la isla, como hicieron con Puerto Rico, Guam y las Filipinas. Otro tema que se puso sobre la mesa de negociaciones fue la deuda nacional cubana, que ascendía a más de cuatrocientos millones de dólares. España se negó a aceptarla, pero al final no tuvo otra opción y la responsabilidad de la deuda la tuvimos que asumir.
           Tras el final de las conversaciones sobre asuntos cubanos, Estados Unidos también impuso que España entregaría  Puerto Rico y Guam a los Estados Unidos.
           Los negociadores se centraron entonces sobre la cuestión de las Filipinas, con los miembros de la delegación española albergando inocentemente la esperanza de ceder sólo Mindanao y las islas de Sulú, manteniendo bajo administración española el resto del archipiélago, algo a lo que los estadounidenses se negaron rotundamente.
           Tras un breve debate, la delegación estadounidense ofreció veinte millones de dólares el 21 de noviembre y exigió una respuesta en un plazo de 48 horas. Eugenio Montero Ríos se sintió insultado y dijo airadamente que él podría responder de inmediato, pero la delegación estadounidense abandonó la mesa de conferencias. Cuando las dos partes se reunieron de nuevo, la reina María Cristina había telegrafiado ya su aceptación de los términos. Montero Ríos recitó la respuesta oficial:
“El Gobierno de Su Majestad, movido por razones nobles de patriotismo y de humanidad, no asumirá la responsabilidad de volver a traer a España todos los horrores de la guerra. Para evitarlos, se resigna a la penosa tarea de someterse a la ley del vencedor, por dura que sea, y como España carece de los medios materiales para defender los derechos que cree que son suyos, se aceptan los únicos términos que los Estados Unidos le ofrecen para la conclusión del tratado de paz”.
          Se empezó a trabajar en la conclusión del tratado el 30 de noviembre y fue finalmente firmado el 10 de diciembre de 1898.


 John Hay, Secretario de Estado estadounidense, firmando la ratificación del tratado en representación de Estados Unidos


RATIFICACIÓN LEGISLATIVA
             El siguiente paso tras la firma del tratado fue la ratificación legislativa. Aunque en Madrid, las Cortes rechazaron el tratado, la Reina Regente procedió a firmarlo, habilitada a tal efecto por una cláusula en la Constitución española.
             En Estados Unidos el tratado también encontró una fuerte oposición, ya que según se discutió en el Senado de Estados Unidos, en realidad no hacía otra cosa que oficializar la sustitución de un imperio por otro y violar los principios más básicos de la Constitución de los Estados Unidos, ya que ni el Congreso ni el Presidente tenían el derecho de aprobar leyes que rigen a pueblos colonizados, si los ciudadanos de esos pueblos no estaban adecuadamente representados y participaban en la redacción de esas leyes.
            Sin embargo, el polémico tratado fue finalmente aprobado el 06 de febrero 1899 por 57 a 27 votos, tan sólo un voto más de la mayoría de dos tercios necesaria.

ACUERDOS

           Entre otros, éstos son algunos de los acuerdos a los que se llegaron en el Tratado de París de 1898.
           Se traspasa a los Estados Unidos las islas de Puerto Rico, Guam y Filipinas. En cuanto a Cuba, el Tratado dispuso que Estados Unidos "... tomarán sobre sí y cumplirán las obligaciones que por el hecho de ocuparla, le impone el Derecho Internacional, para la protección de vidas y haciendas." El plan estadounidense con Cuba era obvio, ocupar la Isla para luego otorgarle su independencia, pero navegando bajo los intereses económicos de los Estados Unidos.
           Por virtud de dicho Tratado, tanto Estados Unidos como España renuncian a toda reclamación de indemnización por conceptos de gastos de guerra. España renuncia y cede tanto en Puerto Rico, así como en las otras islas antes mencionadas, de todos los edificios, muelles y todos los bienes que al momento del armisticio eran de su propiedad. España, por otro lado, si perdía a todas sus posesiones de más de 400 años, el mismo Tratado le otorgó la oportunidad de "establecer Agentes Consulares en los puertos y plazas de los territorios cuya renuncia y cesión es objeto de este Tratado." Además, ambos estados se concedieron la oportunidad de que su marina mercante, por diez años, tuvieran el mismo trato en cuanto a derechos de puertos. Aunque sabemos en el caso de Puerto Rico las leyes de cabotaje impidieron a los puertorriqueños utilizar otra marina que no fuera la de Estados Unidos.
           Ahora bien, hace cien años, España y Estados Unidos acordaron sin el consentimiento del pueblo de Puerto Rico, el traspasar esta Isla sin condiciones favorables a los puertorriqueños. Es decir, se acordó en su Artículo 9 que "... los derechos civiles y la condición política de los habitantes naturales de los territorios aquí cedidos a los Estados Unidos se determinarán por el Congreso". Esta cláusula es la que mantiene hoy día la discusión del asunto puertorriqueño atado al Congreso de los Estados Unidos.
          Cuba, es un asunto interesante de estudio. El Artículo 16 dispuso la intervención de los Estados Unidos en dicha Isla: "...esta intervención está limitada al tiempo que dure su ocupación en esta isla, pero al terminar dicha ocupación, aconsejarán al Gobierno que se establezca en esta isla, que acepte las mismas obligaciones." Tenemos que añadir que Cuba fue objeto de discusión en el Congreso y la enmienda Platt, la considera más bien una independencia condicionada, donde Estados Unidos se beneficiará económicamente de la producción cubana.

             Los Ministros Plenipotenciarios que negociaron este Tratado, ya mantenían desde el principio del mismo, una opinión respecto a Cuba. Esa Isla iba a ser independiente. El caso de Puerto Rico tomará un rumbo diferente al de Cuba y Filipinas. Si bien es cierto que en el Tratado de París, España renuncia a Puerto Rico, no es menos cierto que el interés de los Estados Unidos al momento de la toma el 18 de octubre de 1898, era más bien utilizar la Isla para propósitos militares y enviar un mensaje a los países europeos de que no intervinieran en las Américas. Nace pues una nueva potencia. Puerto Rico sería el puente perfecto para la defensa. El Tratado no definió de antemano el rumbo puertorriqueño en su relación política, cosa que vemos marcadamente con los propósitos sobre Cuba. Desde el principio tanto Casa Blanca como el Congreso no sabían qué hacer con Puerto Rico. Ante la presión de líderes puertorriqueños de la época como Muñoz Rivera, Barbosa y otros, Estados Unidos se vio obligado a expresarse- a medias- sobre la condición política de Puerto Rico. Se aprobó la Ley Foraker, que trae un nuevo elemento jurídico a la política isleña de "territorio no incorporado"; es decir, "pertenece a, pero no es parte de" los Estados Unidos. Como decía Luis Muñoz Rivera en sus escritos: "somos de, pero no pertenecemos a; somos de y no somos de", es de mi propiedad, pero no forma parte de nosotros. Es por ello que la Corte Suprema definió años más tarde que la relación de Puerto Rico era una relación de carácter territorial. Si eran un territorio no incorporado desde 1898, los Senadores que votaron a favor del Tratado de París y las posteriores leyes, reconocieron que Puerto Rico jamás podía ser un estado de la Unión.
           Para poder entender todo el proceso constitucional y político de Puerto Rico durante el siglo XX, el Tratado de París, es el documento base que todos aquellos que hablan de status deben conocer e interpretarlo a la luz de los acontecimientos actuales.    

FUENTES: Wikipedia y El Tratado de París: un documento de nuestra historia política, a cien años
Por Alexis O. Tirado Rivera


Muchas gracias amiga Elvira.